La Comisión de Valores y Valores de Filipinas (SEC) ha marcado diez intercambios criptográficos prominentes, incluidos OKX, Bybit, Kucoin y Bitget, para operar en el país sin la aprobación necesaria.
El 4 de agosto, la SEC emitió una advertencia pública aconsejando a los residentes que eviten participar con estas plataformas no registradas, que no han asegurado licencias para operar o solicitar inversiones dentro de Filipinas.
El regulador financiero agregó:
“Esta lista no es exhaustiva. Otras plataformas que ofrecen servicios similares al público filipino sin registro o aprobación de la SEC también se consideran operando en violación de las leyes de valores filipinos”.
La SEC enfatizó que estas plataformas plantean riesgos significativos para los usuarios. Según el regulador, las personas que se relacionan con estas plataformas no registradas podrían estar expuestas a pérdidas financieras potenciales sin recurso legal.
Además, la SEC destacó las preocupaciones sobre los peligros del fraude, la manipulación del mercado y el robo de identidad, lo que podría afectar a los usuarios filipinos.
Además de estos riesgos, la SEC generó alarmas sobre la posible participación de las plataformas en actividades ilícitas, como lavado de dinero y financiamiento terrorista (ML/TF).
El regulador expresó su preocupación por el riesgo de que estos intercambios se utilicen para delitos financieros transfronterizos, lo que podría atraer el escrutinio internacional y poner a Filipinas en riesgo de ser agregado a la lista de vigilancia financiera mundial.
Este movimiento no es sorprendente teniendo en cuenta que Filipinas sigue siendo uno de los principales adoptantes criptográficos globales, según un informe de la cadena de 2024.
La advertencia sigue la decisión anterior de la SEC de bloquear el acceso al sitio web de Binance en Filipinas, lo que indica que se podrían tomar medidas similares contra los intercambios marcados.
La SEC también está considerando pasos más severos para frenar las promociones no autorizadas, como órdenes de cese y desistimiento, quejas penales y la cooperación internacional con las principales empresas tecnológicas como Google, Apple, Meta y Tiktok.
Las acciones del gobierno filipino reflejan una tendencia regional más amplia, particularmente en Asia, donde las autoridades están endureciendo las regulaciones en plataformas criptográficas.