- Vancouver puede usar el calor minero de Bitcoin para calentar la piscina Kitsilano.
- El alcalde propone impuestos y reservas de bitcoin para fortalecer las finanzas de la ciudad.
- La información pública guiará las decisiones sobre la calefacción de piscinas y la adopción de bitcoin.
Vancouver pronto podría usar Bitcoin Mining para más que ganancias financieras. Los líderes de la ciudad están considerando canalizar el calor de las plataformas mineras a la piscina Kitsilano, un querido lugar de natación pública. El plan surgió durante la Conferencia de Bitcoin de aprendizaje, donde el alcalde Ken Sim se unió a las conversaciones sobre el tejido de Bitcoin a los servicios municipales. Imagine a los nadadores que disfrutan del agua tibia alimentada por el oro digital, una idea que combina la creatividad con practicidad y emoción conmovedora en toda la ciudad.
Justo en: 🇨🇦 Vancouver considera el uso de calor minero de bitcoin para calentar a las piscinas públicas.
El alcalde también propone aceptar impuestos en BTC y agregar bitcoin a las reservas de la ciudad. 🟧 pic.twitter.com/9hsqxm6twr
– Bitcoin Archive (@BTC_archive) 23 de agosto de 2025
Bitcoin como estrategia energética y financiera
En el corazón de la propuesta se encuentra una visión audaz. En lugar de descartar el exceso de calor minero, Vancouver podría transformarlo en una fuente de calefacción durante todo el año para la piscina minera. Esta estrategia de doble propósito no solo ahorra energía, sino que también redefine cómo las comunidades ven el papel de Bitcoin en la vida cotidiana. La sostenibilidad y la tecnología se encuentran donde los residentes nadan, convirtiendo una carga ambiental percibida en beneficio público.
El alcalde Ken Sim no se ha limitado a las discusiones de energía. En diciembre, instó al personal a evaluar cómo Vancouver podría evolucionar hacia una ciudad amigable con el bitcoin. Sus ideas incluyen aceptar impuestos municipales y tarifas de servicio en Bitcoin y convertir una parte de las reservas financieras en la moneda digital. Describió Bitcoin como un activo resistente con un registro probado de 16 años, destacando la seguridad de Blockchain como una base para la confianza.
Para fortalecer su argumento, Sim señaló la inversión de la Fundación Harvard en Bitcoin – BTC. Si una institución prestigiosa adopta este camino, razonó, los municipios también pueden beneficiarse. Para él, Bitcoin proporciona una cobertura contra la inflación y una alternativa a las monedas presionadas por la volatilidad. Al preservar el poder adquisitivo de las reservas, la ciudad podría protegerse contra los choques económicos que dejan vulnerables los activos tradicionales.
Participación pública e implicaciones más amplias
La participación pública sigue siendo fundamental para el proceso de toma de decisiones. La ciudad planea invitar a los comentarios de los residentes antes de dar forma al futuro de Kitsilano Pool. Las voces de la comunidad ayudarán a determinar si este experimento se alinea con las prioridades locales. La invitación subraya que la innovación tecnológica prospera cuando las personas se sienten incluidas en el viaje.
La exploración de Vancouver llega más allá de las piscinas. Marca un cambio hacia soluciones de infraestructura creativa y nuevos enfoques para la gestión financiera. Al integrar Bitcoin, los líderes esperan diversificar las reservas de la ciudad y proteger la riqueza pública de la erosión inflacionaria. La propuesta también refuerza el debate sobre el notorio consumo de energía de Bitcoin Mining. En lugar de centrarse en los desechos, Vancouver tiene como objetivo mostrar una aplicación práctica y ecológica.
Otras ciudades pueden observar de cerca. Si Vancouver tiene éxito, el proyecto podría establecer un precedente global. Los municipios de todo el mundo podrían encontrar inspiración en este intento de combinar tecnología, eficiencia energética y previsión financiera. Vancouver no solo está probando bitcoin como moneda o inversión, sino que está probando Bitcoin como una herramienta cívica.