El director ejecutivo de Galaxy Digital, Mike Novogratz, afirmó que el destino del proyecto de ley clave sobre criptomonedas de EE. UU., la Ley CLARITY, ahora depende solo de dos o tres cuestiones no resueltas. Al advertir que los legisladores tienen un plazo estricto de cuatro semanas para aprobar el documento antes del receso de verano, el multimillonario dijo que se dirigió personalmente a Washington para una serie de reuniones de emergencia en el Congreso.
Según las últimas declaraciones de Novogratz, se mantiene optimista. Sin embargo, sus comentarios se produjeron en el contexto de un fuerte aumento del escepticismo del mercado, ya que las probabilidades de que el proyecto de ley se apruebe en 2026 en Polymarket cayeron del 62% al 48%.
Tres obstáculos regulatorios que Novogratz enfrenta en DC
Los inversores comenzaron a dudar de su éxito debido a las reuniones a puertas cerradas de la Casa Blanca con funcionarios encargados de hacer cumplir la ley y al hecho de que varios senadores demócratas ya han congelado su apoyo al proyecto de ley sobre criptomonedas hasta que reciba la aprobación de las agencias encargadas de hacer cumplir la ley.
Según las declaraciones del jefe de Galaxy Digital y el contexto político actual, los tres problemas clave que frenan la Ley CLARITY parecen ser los siguientes:
- El estado de los desarrolladores Web3: Mike Novogratz reconoció que “la carga del cambio no se distribuirá equitativamente”, ya que más de 60 líderes de la industria exigen protección para los creadores de software bajo la Ley de Certeza Regulatoria Blockchain, o BRCA. Insisten en que los programadores y validadores de código abierto no deben ser tratados de la misma manera que los intercambios o los corredores.
- El conflicto con las fuerzas del orden: Las demandas de la industria de la criptografía se han topado con una fuerte resistencia por parte de las agencias de aplicación de la ley de EE. UU., ya que los funcionarios temen que eliminar a los desarrolladores de la supervisión dificultaría la lucha contra el lavado de dinero. Sin un compromiso entre las fuerzas del orden, Novogratz y otros cabilderos, el proyecto de ley no pasará a votación en el Senado.
- El estancamiento del calendario del Congreso: Novogratz llamó directamente a estas cuatro semanas la última oportunidad del mercado, porque después del receso de verano comenzará la temporada electoral. El empresario subrayó que la carrera electoral profundizará la división política en el país y hará imposible un acuerdo entre los partidos.
Mike Novogratz describió el trabajo de los lobbystas en Washington como una “guerra de trincheras” y los elogió por su persistencia. En su opinión, aprobar la ley debería mostrar a los estadounidenses que un Congreso dividido todavía es capaz de trabajar juntos.
