El token PI ha logrado detener su dramática caída libre, publicando un rebote importante de casi el 50% en las últimas 24 horas. A pesar de esta recuperación a corto plazo, el token ha sufrido una gran pérdida, un 70% desde su pico de $ 2.98 en febrero, con una fuerte caída del 17% justo en la semana pasada. Al momento de escribir este artículo, Pi Coin se cotiza a $ 0.64.
¿Por qué el fuerte declive?
Los analistas señalan el desbloqueo continuo de los tokens PI como un factor clave detrás del fuerte declive. Este proceso aumenta la oferta del token, mientras que la demanda ha luchado para mantener el ritmo, presionando su precio.
Niveles de resistencia clave para ver
Mirando hacia el futuro, si PI puede romper los niveles de resistencia a $ 0.80 y $ 0.90, podría superar la marca de $ 1. Sin embargo, este escenario optimista viene con advertencias. Los desbloqueos de tokens en curso y la ausencia de listados de intercambio importantes podrían continuar ejerciendo presión de venta.
¿Es esta una recuperación real o un “rebote del gato muerto”?
Si bien el reciente aumento de precios podría indicar un resurgimiento del interés de los inversores, se recomienda precaución. Algunos expertos advierten que podría ser un “rebote de gato muerto”, una recuperación temporal después de un fuerte declive, a menudo seguido de pérdidas adicionales. Los especuladores pueden estar saltando para obtener ganancias rápidas, pero la historia muestra que tales recuperaciones pueden ser de corta duración.
Una nueva perspectiva de la comunidad
Un usuario compartió una toma reflexivalo que sugiere que la caída de precios de la red PI, aunque dolorosa, era un reinicio necesario. “Después de un lanzamiento de principios de Netnet sobrevalorado, la moneda aumentó sobre la especulación, no la utilidad”, explicó el usuario. “El choque eliminó las manos débiles y forzó una verificación de la realidad: el valor no puede confiar en los trucos mineros o los retrasos de KYC solo. Es una oportunidad para que PI se reenfoque en la construcción de casos de uso del mundo real y un ecosistema sostenible”.