La reforma fiscal de las criptomonedas de Brasil podría cobrar un impuesto del 30% por las criptomonedas no declaradas (a través del Proyecto de Ley 458/21), remodelando el cumplimiento institucional de las criptomonedas y los flujos de inversores.
A medida que el mercado criptográfico de Brasil crece, el impuesto de regularización del 30% para las tenencias criptográficas ocultas señala una nueva era de impuestos y políticas fiscales regulados sobre activos digitales.
Brasil está dando un gran paso para incluir las criptomonedas en su red fiscal, pero no sin controversia. Los legisladores han propuesto un nuevo proyecto de ley que permitiría a los ciudadanos declarar criptoactivos previamente ocultos como Bitcoin pagando un elevado impuesto de regularización del 30%. La medida, si bien apunta a limpiar el sistema, ha desencadenado un debate político y público en todo el país.
Un impulso para regular la riqueza criptográfica oculta
La propuesta, parte del Proyecto de Ley 458/21, fue aprobada por el Congreso Nacional de Brasil el 29 de octubre y ahora está esperando una votación final en el Senado. Si se aprueba, introducirá un Régimen Especial de Actualización y Regularización de Activos (REARP), que permitirá a las personas declarar activos no declarados o infravalorados, desde bienes raíces hasta monedas digitales, que fueron adquiridos legalmente pero nunca reportados.
Según este plan, los inversores en criptomonedas que decidan ser sinceros se enfrentarán a un cargo del 30%: la mitad como impuesto y la otra mitad como multa. El impuesto se aplica al valor de los activos al 31 de diciembre de 2024 y los pagos se pueden realizar durante 24 meses con intereses adicionales vinculados a la tasa Selic del país, actualmente alrededor del 15% anual.
La floreciente criptoeconomía de Brasil
El mercado de criptomonedas de Brasil ha prosperado y el gobierno quiere participar en la acción. Un informe reciente de Chainalysis reveló que los volúmenes de transacciones criptográficas en Brasil alcanzaron R$ 1,7 billones entre mediados de 2024 y mediados de 2025, un aumento del 110% en solo un año. Las monedas estables están impulsando gran parte de este crecimiento y se utilizan para remesas, pagos y transacciones comerciales.
En medio de este aumento, el gobierno ve el nuevo régimen fiscal como un camino hacia la claridad jurídica y una forma de aumentar los ingresos nacionales. Para muchos inversores, también es una oportunidad de obtener protección legal ante futuras investigaciones fiscales.
Aumentan las tensiones políticas
No todos están contentos con la propuesta. Los legisladores de la oposición acusan al gobierno de introducir medidas fiscales previamente rechazadas. Críticos como Sóstenes Cavalcante y Gilson Marques lo llamaron un “truco del gobierno” para recaudar más dinero, mientras que los partidarios argumentan que es necesario para fortalecer el presupuesto de Brasil para 2026.
La inclusión de cláusulas de un decreto retirado, que alguna vez tuvo como objetivo recaudar R$ 20 mil millones a través de nuevos impuestos, ha reavivado la frustración dentro de la comunidad criptográfica.
Un camino costoso hacia la legalización
Para el sector criptográfico de Brasil, este proyecto de ley podría ser un arma de doble filo. Por un lado, brinda una claridad jurídica muy necesaria y legitima las tenencias de criptomonedas. Por otro lado, el impuesto del 30% podría disuadir a los pequeños inversores de presentarse.
Si el Senado aprueba el proyecto de ley, Brasil podría convertirse en el primer país latinoamericano importante en integrar formalmente los criptoactivos en su sistema tributario, marcando un nuevo capítulo en el que las monedas digitales cumplen con la regulación oficial, pero a un costo elevado.
