La Junta de Valores del Estado de Texas (TSSB) ha eliminado formalmente su caso contra la Fundación Apertum y su asesor principal, Josip Heit, un movimiento que podría dar forma al futuro del litigio de criptomonedas.
En particular, la decisión finaliza las afirmaciones de que la plataforma DAO1 de Apertum y el token APTM no eran valores no registrados, al tiempo que afirman que no califican como contratos de inversión bajo la ley estadounidense.
Representado por Quinn Emanuel Urquhart & Sullivan, LLP, la Fundación Apertum argumentó con éxito que su plataforma opera fuera del alcance de las regulaciones de valores tradicionales.
Los observadores legales ven el despido como un momento histórico, en un momento en que el panorama regulatorio está cada vez más abierto a la tecnología blockchain impulsada por los cambios de política bajo la administración de Donald Trump.
Reacción al despido del caso de Apertum
Heit ha mantenido constantemente que Apertum era compatible y seguro, enmarcando el caso como una prueba de límites regulatorios. Por lo tanto, dio la bienvenida al despido como una validación de la plataforma y un paso hacia marcos legales más claros para la tecnología blockchain.
“Desde el primer día, la Fundación Apertum ha ofrecido una plataforma segura y compatible con tecnología de vanguardia. Prometimos defendernos agresivamente contra las acusaciones erróneas de la Junta de Valores de Texas, y ahora hemos sido reivindicados. Este despido confirma que no hicimos nada malo”, dijo Heit en un comunicado de prensa compartido con Finbold el 2 de agosto.
Por otro lado, Avi Perry, de Quinn Emanuel, dijo que el caso era infundado, elogió el esfuerzo legal de la empresa y reconoció al TSSB por revertir su posición.
Con el desarrollo legal, el caso no solo elimina la incertidumbre para Apertum, sino que también establece un precedente para otras plataformas Defi que buscan claridad de las autoridades estadounidenses.
Mientras tanto, a medida que la criptomonía continúa madurando, el fallo puede ayudar a definir los contornos de la supervisión regulatoria futura.
Esto es específicamente vital teniendo en cuenta que Estados Unidos está progresando hacia un entorno regulatorio más favorable para los activos digitales.
