El gobierno nacional de Argentina envió al Congreso un nuevo proyecto de ley destinado a prevenir la adicción al juego y regular las plataformas de apuestas en línea. La propuesta busca organizar el mercado de juegos de azar digitales, limitar la publicidad y fortalecer la protección de niños y adolescentes.
En particular, el proyecto de ley también apunta a las barreras financieras detrás del juego ilegal. Prohibiría a los bancos, proveedores de pagos y proveedores de servicios de activos virtuales ofrecer servicios a operadores de apuestas no autorizados.
Argentina apunta a los riesgos del juego en línea
El gobierno de Argentina presentó al Congreso el 26 de mayo el Proyecto de Ley de Prevención de la Adicción al Juego y Regulación del Juego en Línea. La propuesta trata el juego compulsivo como un problema de salud pública y otorga al Ministerio de Salud un papel central en la respuesta nacional.
Según el proyecto de ley, el Ministerio de Salud trabajaría a través de SEDRONAR, la agencia nacional de políticas de drogas y adicciones de Argentina. Coordinaría estrategias de prevención, asistencia y concientización pública con las 24 jurisdicciones de todo el país.
El ministerio también desarrollaría programas educativos para niños, adolescentes, familias, escuelas y organizaciones sociales. Además, capacitaría a funcionarios públicos y equipos técnicos involucrados en políticas de salud mental y consumo problemático.
La propuesta también exige una recopilación de datos más sólida. Las autoridades sanitarias producirían información epidemiológica y estadística para medir el impacto de la adicción al juego y respaldar decisiones basadas en evidencia.
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Los servicios de criptografía y pago enfrentan prohibición
El proyecto de ley incluye una sección de aplicación financiera directa dirigida a las plataformas de apuestas ilegales. Propone coordinación entre el Banco Central de Argentina, la Comisión Nacional de Valores, ENACOM y NIC Argentina para bloquear el acceso a recursos técnicos y económicos utilizados por operadores no autorizados.
Se prohibiría a las instituciones financieras, proveedores de servicios de pago y proveedores de servicios de activos virtuales prestar servicios a empresas de juegos de azar ilegales. Eso incluye a los proveedores relacionados con las criptomonedas, lo que significa que las plataformas de apuestas no autorizadas podrían perder el acceso a las rutas de pago de activos digitales.
Mientras tanto, NIC Argentina podría suspender, deshabilitar o eliminar dominios reportados por las autoridades en casos de apuestas ilegales. El proyecto de ley también prohíbe la promoción, patrocinio y distribución de plataformas de juegos de azar ilegales en televisión, radio, publicidad exterior, redes sociales y canales digitales.
Cualquier medio de comunicación, agencia, empresa o creador de contenido que promocione una plataforma de juegos de azar deberá verificar que el operador tenga autorización oficial. La propuesta también prohíbe la visualización de direcciones de sitios web de juegos de apuestas no autorizados en cualquier formato de medios.
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Los menores obtienen una protección más fuerte
La propuesta pone especial atención en los niños y adolescentes. Las plataformas de juego autorizadas que carezcan de sistemas eficaces de verificación de edad enfrentarían restricciones en sus operaciones financieras. El proyecto de ley también exige que el Banco Central bloquee las transferencias de dinero desde cuentas vinculadas a menores a operadores de juegos de azar.
Las normas sobre publicidad también se endurecerían. Los operadores con licencia no pueden utilizar menores en anuncios o promociones directas hacia ellos. Tampoco podían presentar el juego como un camino hacia el éxito económico, profesional o social.
Además, el proyecto de ley propone cambios al Código Penal argentino. Las personas que operen, gestionen u organicen sistemas de apuestas no autorizados podrían enfrentarse a entre tres y seis años de prisión.
Se aplicaría un delito penal separado a quienes proporcionen servicios financieros, tecnológicos, publicitarios o digitales esenciales a operadores ilegales. Ese delito conllevaría penas de prisión de dos a cuatro años.
El proyecto de ley pasa ahora al Congreso para su debate. Si se aprueba, crearía el primer marco nacional específico de Argentina dirigido a la adicción al juego en línea, las plataformas de apuestas ilegales, la protección de los jóvenes y el uso de criptomonedas o servicios de pago por parte de operadores no autorizados.
