CME argumenta que los delincuentes son perjudiciales para sus productos de futuros a largo plazo. La demanda alega que la CFTC no consideró las ramificaciones de aprobar a los delincuentes, y que estos productos son en realidad “swaps” según los define la Ley Dodd-Frank, y no “futuros”.
Cada término conlleva implicaciones sobre cómo se deben regular los productos en sí y cuáles son los requisitos para las empresas que los emiten. El director ejecutivo de CME, Terrence Duffy, quien recientemente anunció que renunciará el próximo año, dijo a CNBC la semana pasada que la distinción exige reglas diferentes para los participantes.
“La CFTC no participó en su propio análisis sobre si su aprobación del Bitcoin perpetuo de Kalshi como futuro es consistente con la ley”, dice la demanda de CME. “La CFTC ni siquiera mencionó la disposición Dodd-Frank pertinente que define el ‘intercambio’. De hecho, la palabra “intercambio” no aparece en ninguna parte de la Orden”.
En cambio, la CFTC simplemente “aprobó la solicitud de Kalshi”, afirma la demanda.
Lo interesante es que el panorama real de empresas que obtienen aprobaciones del mercado de contratos designados (DCM) y se convierten en delincuentes está creciendo con bastante rapidez. El mismo día que la CFTC aceptó la solicitud de Kalshi, envió una carta de no acción a Coinbase, aparentemente abriendo la puerta para que ese intercambio también incluya a los delincuentes, aunque a través de un intermediario extraterritorial.
