Stani Kulechov, fundador del protocolo de préstamos descentralizados Aave (AAVE), ha expresado su preocupación de que el actual marco regulatorio de las monedas estables del Reino Unido pueda llevar inadvertidamente a los emisores a jurisdicciones más favorables. Si bien reconoció los recientes avances del Banco de Inglaterra (BoE), Kulechov señaló un requisito persistente que, según él, socava la viabilidad económica de operar dentro del país.
El progreso parcial del Banco de Inglaterra
El Banco de Inglaterra eliminó recientemente un límite propuesto previamente que habría restringido a las personas a tener más de £20,000 en monedas estables. Kulechov elogió esta medida como un paso positivo hacia una adopción más amplia. Sin embargo, enfatizó que sigue vigente una regla separada que requiere que los emisores de monedas estables depositen el 30% de sus activos de reserva en una cuenta del banco central que no devenga intereses. Según Kulechov, esta disposición funciona efectivamente como un impuesto para los emisores, ya que esos fondos no pueden generar retornos para cubrir los costos operativos.
La viabilidad económica en juego
Kulechov explicó que la incapacidad de obtener rendimiento sobre una parte significativa de las reservas afecta directamente el modelo de negocio de los emisores de monedas estables. Sin la capacidad de generar rendimientos sobre el 30% de los activos de respaldo, el costo de cumplimiento y emisión aumenta considerablemente. Sostuvo que esta carga regulatoria podría convertir al Reino Unido en una base poco atractiva para las empresas de monedas estables, lo que podría impulsar la innovación y la actividad económica a regiones con políticas más flexibles, como la Unión Europea bajo su marco de Mercados de Criptoactivos (MiCA) o partes de Asia.
Implicaciones más amplias para la política criptográfica del Reino Unido
El Reino Unido se ha estado posicionando como un centro global para la innovación en criptomonedas y activos digitales después del Brexit. La Ley de Mercados y Servicios Financieros de 2023 otorgó a los reguladores poderes ampliados para supervisar el sector. Sin embargo, la crítica de Kulechov destaca una tensión entre la ambición del gobierno y los detalles prácticos de su implementación. Si los emisores de monedas estables se reubican, el Reino Unido corre el riesgo de perder no solo ingresos fiscales sino también la experiencia tecnológica y los empleos asociados con la industria emergente. Es posible que las autoridades necesiten sopesar las preocupaciones sobre la estabilidad financiera con el objetivo de fomentar una economía digital competitiva.
Conclusión
Los comentarios de Kulechov subrayan un momento crítico para la regulación de las criptomonedas en el Reino Unido. Si bien la eliminación del límite de tenencia individual indica una voluntad de adaptación, el encaje legal sigue siendo un importante escollo. El resultado de este debate probablemente influirá en si el Reino Unido se convierte en un destino líder para la innovación de las monedas estables o cede terreno a entornos regulatorios más flexibles. Por ahora, la industria observa de cerca cómo el Banco de Inglaterra y el Tesoro perfeccionan su enfoque.
Preguntas frecuentes
P1: ¿Qué cambió exactamente el Banco de Inglaterra con respecto a las monedas estables?
El Banco de Inglaterra eliminó un límite propuesto que habría limitado las tenencias individuales de monedas estables a £20,000 por persona, lo que se consideró una barrera para la adopción generalizada.
P2: ¿Por qué se considera problemático el encaje legal del 30%?
Como esas reservas deben mantenerse en una cuenta que no devenga intereses, no pueden generar rendimientos. Esto reduce los ingresos disponibles para los emisores de monedas estables, lo que hace que su modelo de negocio sea menos viable en comparación con las jurisdicciones donde se pueden invertir reservas.
P3: ¿Podrían los emisores de monedas estables abandonar el Reino Unido?
Sí. Varios emisores importantes ya han indicado que los costos y restricciones regulatorios influyen en su elección de domicilio. Si el marco del Reino Unido sigue siendo menos competitivo que el MiCA de la UE u otros regímenes, las empresas pueden trasladar sus sedes u operaciones a mercados más favorables.
