Si bien el principal foco de atención de la industria sigue siendo la Ley de Claridad del Mercado de Activos Digitales, que establecería un régimen regulatorio completo en EE. UU. para la actividad criptográfica, su segunda prioridad ha sido la tributación de las criptomonedas, que fue el tema central de una audiencia del comité del 9 de junio en la que se discutieron varios proyectos de ley, incluida la legislación de Carey, un republicano de Ohio.
Los demócratas del comité revelaron algunas preocupaciones sobre cómo la industria utilizaría este proyecto de ley en la práctica, y críticos externos como el Revolving Door Project argumentaron que las empresas de criptominería, incluida la estadounidense Bitcoin, en la que los hijos del presidente Donald Trump, Eric y Donald Jr., tienen una participación significativa, podrían diferir los impuestos indefinidamente y al mismo tiempo obtener un beneficio financiero de sus tenencias.
La carta de la industria respondió que el proyecto de ley “no proporciona un aplazamiento ilimitado o una paridad total con todas las formas de propiedad de creación propia; en cambio, garantiza que los ingresos se reconozcan y evita la tributación inmediata antes de que los contribuyentes puedan monetizar el activo”.
La política de impuestos criptográficos ha sido abordada mediante una serie de esfuerzos legislativos a lo largo de los años. Los últimos proyectos de ley de la Cámara se encuentran en una etapa bastante temprana del proceso, mientras que la actual sesión del Congreso enfrenta sus últimos meses, por lo que no está claro cuál es su viabilidad en esta etapa.
