Alex Thorn, jefe de investigación de Galaxy Digital, ha reducido su estimación de las posibilidades de que la Ley CLARITY se apruebe en 2026 del 75% al 60%, destacando las crecientes preocupaciones sobre la apretada agenda del Senado y las cuestiones políticas no resueltas.
El calendario del Senado se convierte en un obstáculo importante
Thorn dijo que el mayor desafío que enfrenta el proyecto de ley sobre la estructura del mercado de criptomonedas ya no es el apoyo político sino el tiempo. Según él, se espera que la agenda del Senado de la próxima semana esté dominada por asuntos relacionados con FISA después de una votación fallida de reautorización. El Senado ya ha perdido un tiempo valioso al abordar otras prioridades legislativas, dejando menos espacio para la legislación sobre criptomonedas.
También señaló que siguen sin resolverse cuestiones clave relacionadas con las normas éticas de los legisladores y las disposiciones sobre finanzas ilícitas. La falta de avances en estos temas ha complicado aún más el camino a seguir para el proyecto de ley.
A pesar de reducir sus probabilidades, Thorn dijo que sigue siendo optimista sobre las perspectivas finales de la legislación, aunque advirtió que el momento se ha vuelto cada vez más importante y las expectativas podrían cambiar rápidamente a medida que evoluciona el calendario del Senado.
Por qué es importante la Ley CLARITY
La Ley CLARITY es ampliamente considerada como el proyecto de ley de estructura del mercado criptográfico más importante actualmente bajo consideración en Washington. Su objetivo principal es establecer una jurisdicción clara entre la Comisión de Bolsa y Valores de EE. UU. y la Comisión de Comercio de Futuros de Productos Básicos.
Según la propuesta, los activos digitales clasificados como materias primas quedarían bajo la supervisión de la CFTC, mientras que los valores permanecerían bajo la regulación de la SEC. La distinción afectaría cómo se emiten los tokens, cómo operan los intercambios y qué requisitos de cumplimiento deben cumplir los proyectos.
Los partidarios argumentan que reglas federales claras reducirían la incertidumbre regulatoria, fomentarían la innovación en los EE. UU. y evitarían que las empresas de cifrado trasladen sus operaciones al extranjero.
¿El objetivo del 4 de julio en duda?
La perspectiva revisada de Thorn se produce mientras algunos legisladores mantienen la esperanza. A principios de este año, Cynthia Lummis identificó el 4 de julio como fecha objetivo para hacer avanzar la legislación sobre estructura de mercado en el Senado.
Sin embargo, la última evaluación de Thorn refleja la creciente preocupación de que las prioridades legislativas fuera de las criptomonedas puedan retrasar ese cronograma. Hizo hincapié en que su estimación refleja desafíos de programación más que una falta de apoyo al proyecto de ley en sí.
Para los inversores en criptomonedas y los participantes de la industria, la rebaja sirve como recordatorio de que, si bien el impulso hacia la claridad regulatoria sigue siendo fuerte, el camino hacia la aprobación final puede llevar más tiempo de lo que muchos esperaban.
