Bernstein, una firma de inversión con sede en Wall Street, afirmó que se está acabando rápidamente el tiempo para que la Ley de Claridad, que tiene como objetivo crear un marco integral para el mercado de criptomonedas en EE.UU., se convierta en ley.
Según el último análisis de la compañía, los crecientes desacuerdos entre el sector bancario y la industria de las criptomonedas con respecto a los rendimientos de las monedas estables están poniendo en peligro el progreso del proyecto de ley.
En un informe compartido hoy con los clientes, el analista de Bernstein, Gautam Chhugani, argumentó que si bien las cuestiones centrales de la Ley de Claridad, como si los activos digitales deben considerarse “mercancías” o “valores” y el enfoque regulatorio de las finanzas descentralizadas (DeFi), son controvertidas, por sí solas no son suficientes para detener el proceso. Según Chhugani, el verdadero obstáculo son los intentos de los representantes bancarios de impedir que las plataformas criptográficas ofrezcan rendimientos sobre los saldos de monedas estables.
Como recordarán, el $GENIO La ley, promulgada por Donald Trump el año pasado, prohíbe a los emisores de monedas estables pagar directamente el rendimiento. Sin embargo, las regulaciones actuales aún permiten que las plataformas criptográficas y sus afiliados distribuyan rendimientos a los usuarios sobre una base anualizada, que oscila entre aproximadamente el 2% y el 4%.
Los analistas de Bernstein informan que el sector bancario ve estos incentivos como una amenaza a los depósitos tradicionales. Se plantea la preocupación de que el mercado de las monedas estables, que actualmente vale más de 275.000 millones de dólares, pueda llegar a alcanzar billones de dólares, convirtiéndose en un área “sistémicamente significativa”. Sin embargo, la industria de la criptografía sostiene que reabrir el debate sobre los duros compromisos alcanzados bajo el $GENIO La ley es anticompetitiva y contraria a los principios del libre mercado.
Según el informe, ambas partes ven esta cuestión como una “línea roja insuperable”. No llegar a un acuerdo rápidamente aumenta el riesgo de que la Ley de Claridad se retrase o fracase por completo. Bernstein destacó el carácter crítico del calendario político y afirmó que el proyecto de ley debe lograr avances concretos a más tardar en el segundo trimestre de 2026; de lo contrario, el proceso electoral de mitad de período podría distraer la atención de la agenda.
Finalmente, si bien Chhugani reconoce que la postura pro-criptomoneda de la administración Trump ha beneficiado al sector, advierte que el impulso podría perderse si persiste la disputa sobre el reparto de ingresos sobre los rendimientos de las monedas estables. Según el analista, el período actual representa una “ventana de oportunidad crítica” para la Ley de Claridad.
*Este no es un consejo de inversión.
